Plan de Acción

A. Con ocasión de la Conferencia “Evaluación Global de la Recomendación de 1989 sobre la Protección del Folclor y la Cultura Tradicional: Potestación Local y Cooperación Internacional”, realizada en el Instituto Smithsoniano en Washington, D.C., Estados Unidos, del 27 al 30 de junio de 1999;

1. Tomando en cuenta los resultados del proceso de cuatro años de evaluación de la aplicación de la Recomendación sobre la Protección del Folclor y la Cultura Tradicional y las recomendaciones emanadas de los ocho seminarios regionales y subregionales [Straznice (República Checa, junio de 1995, para los países de Europa central y oriental; México, D.F. (México, septiembre de 1997, para los países latinoamericanos y del Caribe); Tokio (Japón, febrero-marzo de 1998, para los países asiáticos); Joensuu (Finlandia, septiembre de 1998, para los países de Europa Occidental); Tashkent (República de Uzbekistán, octubre de 1998, para el Cáucaso y Asia central); Noumea (Nueva Caledonia, febrero de 1999, para los países del Pacífico); y Beirut (Líbano, mayo de 1999, para los Estados Árabes];

2. Teniendo en cuenta que el término “folclor” generalmente se ha considerado inapropiado, pero destacando la importancia de su definición en la Recomendación de 1989 sobre la Protección del Folclor y la Cultura Tradicional, a la vez que se recomienda el estudio de terminología más apropiada, y se sigue usando provisionalmente el termino “folclor”, junto con “patrimonio oral”, “conocimientos y destrezas tradicionales”, “patrimonio intangible”, “formas de saber, ser y hacer”, entre otros términos, todos los cuales, para efectos de esta recomendación, consideramos equivalentes a “folclor y cultura tradicional” en la definición de la antedicha Recomendación de 1989;

3. Conocedores de la imposibilidad de separar patrimonio tangible, intangible y natural en muchas comunidades;

4. Considerando que el folclor y la cultura tradicional se basan principalmente en actividades de comunidad que expresan, refuerzan y en gran medida reflejan valores, creencias, ideas y prácticas compartidas;

5. Destacando que la diversidad que se expresa en las múltiples formas culturales de saber, ser y hacer es una característica esencial del patrimonio cultural y es vital en la construcción de la futura coexistencia pacífica entre todas las formas de vida;

6. Subrayando la naturaleza específica y la importancia del folclor y la cultura tradicional como parte integral del patrimonio de la humanidad;

7. Tomando nota de la importancia espiritual, social, económica, cultural, ecológica y política del folclor y la cultura tradicional, su papel en la historia de los pueblos, y su lugar en la sociedad contemporánea;

8. Reconociendo que el folclor y la cultura tradicional pueden ser un potente medio para reunir a diferentes pueblos y grupos sociales, y de reiterar sus identidades culturales con ánimo de comprensión y respeto hacia otras culturas;

9. Haciendo hincapié en la necesidad de todos los países de que se reconozca el papel del folclor y la cultura tradicional, y el peligro de múltiples factores que enfrentan los practicantes;

10. Preocupados por el hecho de que el bienestar de los miembros de la comunidad, y sus prácticas —cuya fuerza y número son amenazados a diario por poderosas fuerzas tales como la guerra, los desplazamientos forzados, las ideologías y filosofías intolerantes, el deterioro del medio ambiente, la marginación socioeconómica y la cultura comercializada global— deben ser el centro de la política cultural nacional e internacional;

11. Tomando en cuenta que el folclor y la cultura tradicional son dinámicos y se adaptan muchas veces mediante las prácticas innovadoras de la vida en comunidad;

12. Reconociendo que los practicantes del folclor y la cultura tradicional deben incluirse para que aporten experiencias cruciales a la gestión política local, nacional e internacional en áreas tales como la salud, el medio ambiente, la educación, la juventud, el género, la resolución de conflictos, la coexistencia pacífica de los grupos étnicos, el desarrollo humano sustentable, y la participación cívica sin exclusiones, así como la lucha contra el chauvinismo y la intolerancia;

13. Deplorando la exclusión de los grupos tradicionales de la toma de decisiones relativa a la protección del folclor y la cultura tradicional;

14. Reconociendo que los Estados se componen de comunidades culturales, que estas comunidades y su folclor y sus creencias a menudo se extienden allende los confines del Estado, y que los individuos pueden ser miembros de más de una comunidad;

15. Reconociendo que la interacción y el intercambio culturales conducen al surgimiento de géneros híbridos que reflejan esos intercambios entre culturas;

16. Reconociendo que la conservación del folclor y la cultura tradicional y el derecho a la autodeterminación cultural de las comunidades locales debe ser congruente con las actuales normas internacionales de derechos humanos;

17. Observando el importante papel que pueden jugar los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales en colaboración con los portadores de las tradiciones en la salvaguarda del folclor y la cultura tradicional, y que deben actuar a la mayor brevedad;

B. Nosotros, los participantes de la conferencia “Evaluación Global de la Recomendación de 1989 sobre la Protección del Folclor y la Cultura Tradicional: Potestación Local y Cooperación Internacional”, reconocemos que deben tomarse las siguientes medidas:

1. Elaborar instrumentos jurídicos y administrativos para proteger a las comunidades tradicionales — las que crean y nutren el folclor y la cultura tradicional — de la pobreza, la explotación y la marginación;

2. Facilitar la colaboración entre comunidades, gobiernos e instituciones académicas, organizaciones locales y no gubernamentales, así como las organizaciones del sector privado, para abordar los temas que afectan a los grupos tradicionales;

3. Garantizar la participación sensible de los grupos tradicionales en los procesos de toma de decisiones en todos los foros que se ocupan de los temas y medidas que afectan a dichos grupos;

4. Elaborar, en cooperación con las comunidades, educación y capacitación adecuadas, sin faltar la capacitación jurídica, a sus miembros y demás trabajadores culturales para que entiendan, conserven y protejan el folclor y la cultura tradicional;

5. Desarrollar programas que aborden la naturaleza transnacional de algunos elementos de folclor y cultura tradicional;

6. Dar especial énfasis a programas que reconozcan, celebren y apoyen en las comunidades el papel de la mujer en todos sus aspectos, que históricamente ha estado mal representado, como contribuyentes a las culturas tradicionales y como labradoras, académicas y administradoras;

7. Brindar apoyo a los programas de revitalización cultural, especialmente a grupos desplazados por guerras, hambrunas o desastres naturales y otros grupos en peligro de extinción;

8. Emprender medidas, incluida la asistencia legal, para ayudar a los grupos tradicionales en sus propios esfuerzos por mejorar su condición social y bienestar económico, que son esenciales para seguir practicando sus culturas.

C. Acciones específicas: Con base en los anteriores principios y necesidades, recomendamos a los gobiernos de los Estados que:

1. Identifiquen y apoyen programas que alienten el reconocimiento público y la validación del folclor y la cultura tradicional, manteniendo su apoyo a las instituciones y programas existentes, así como estableciendo otros nuevos cuando corresponda;

2. Instituir y fortalecer esquemas para el bienestar general de los custodios y practicantes de las culturas tradicionales, abordando temas tales como vivienda, salud y riesgos de oficio;

3. Incluir el conocimiento local en los foros nacionales en los que se consideran asuntos tales como el desarrollo humano sustentable, la globalización, el deterioro del medio ambiente, la juventud, la educación y la coexistencia pacífica;

4. Facilitar y ayudar a las comunidades en el desarrollo de su cultura material tradicional y sus prácticas laborales en nuevos contextos, como contraprestaciones a la destrucción del medio ambiente natural y la degradación de la dignidad del trabajo humano;

5. Ofrecer capacitación en conciencia cultural a los trabajadores de las instituciones administrativas, educativas, etc., que se entienden con los grupos tradicionales;

6. Facilitar el acceso de los miembros de los grupos tradicionales a los programas educativos del caso y, donde haga falta, facilitar la creación —con la comunidad— de centros multifuncionales, arraigados en la comunidad, para la educación, la documentación y la capacitación;

7. Dar apoyo a las comunidades para conservar el uso activo, creativo de los idiomas locales en áreas que incluyen, sin exclusión, la educación, la publicación y las representaciones públicas;

8. Dar apoyo a la conservación de la cultura material y los espacios significativos y cruciales para la transmisión del folclor y la cultura tradicional;

9. Apoyar los simposios locales, nacionales e internacionales que reúnan a los miembros de grupos tradicionales, representantes de organizaciones no gubernamentales, gestores políticos y demás para tratar la problemática que enfrentan los grupos tradicionales;

10. Identificar, entender, alentar y apoyar las prácticas educativas tradicionales, especialmente las referidas a los muy jóvenes;

11. Crear una red de expertos para ayudarle a los grupos locales, instituciones culturales, organizaciones no gubernamentales y entidades comerciales en la labor de salvaguarda de la cultura tradicional, especialmente en campos tales como la educación, el turismo, el derecho y el desarrollo;

12. Considerar, si así lo desean, la posible presentación de un borrador de resolución a la Conferencia General de la UNESCO, solicitando a UNESCO que emprenda un estudio sobre la factibilidad de adoptar un nuevo instrumento normativo sobre la protección del folclor y la cultura tradicional;

13. Obrar de conformidad con las obligaciones de los Estados de proteger el derecho a la cultura, del Artículo 27 del Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos, apoyando activamente a las comunidades en sus prácticas de generación, transmisión, autorización y atribución de conocimientos y destrezas tradicionales conforme a los deseos de las comunidades, y conforme a las actuales normas internacionales de derechos humanos, y

Considerar tomar pasos, incluidos, sin exclusión, los siguientes:

(i) Adoptar un esquema jurídico mediante el cual se ponga a disposición de la comunidad el conocimiento tradicional, de acuerdo a sus deseos, para uso público con el requisito de remuneración u otros beneficios en caso de uso comercial; y cooperar para asegurar el reconocimiento muto de todos los Estados según lo disponga dicho esquema;

(ii) Adoptar un régimen legal sui géneris que garantice protección

(iii) Mientras se adopta un mejor esquema de protección, alentar la modificación y el uso de los regímenes existentes de propiedad intelectual, de acuerdo con las leyes vigentes, para la protección del conocimiento tradicional;

(iv) Crear fuerzas de tarea encargadas de estudiar más a fondo los siguientes temas:

contenido de “consentimiento informado anterior”; procesos de verificación (carga de la prueba, modalidades de código evidenciario); derechos intelectuales de la comunidad vis á vis derechos de propiedad intelectual; relación con otros instrumentos y borradores (Documento Borrador de la ONU, OMPI, TRIPS, CBD, Maatatu, SUVA y otras declaraciones de grupos indígenas); cuestiones de “derechos” (autoría, moral, compensación); papel de los gobiernos; problemas de terminología (e.g. definiciones y connotaciones de “folclor”, “cultura popular”, etc.); formas alternas de compensación; promoción de casos ejemplares en relación con la jurisprudencia legal; mecanismos/documentos jurídicos específicos para las artesanías, la música y otras expresiones artísticas; mecanismos aplicables a conocimientos adquiridos antes de este instrumento.

Recomendamos que la UNESCO:

1. Impulse este Plan de Acción entre los Estados miembros, poniendo a dichos Estados en conocimiento de esta reunión;

2. Establezca una red interdisciplinaria internacional de expertos para ayudar a los Estados miembros a desarrollar, cuando así lo soliciten, programas concretos congruentes con los principios de este Plan de Acción;

3. Establezca un grupo interdisciplinario internacional móvil de expertos jurídicos que sirvan de asesores, en colaboración con las comunidades, en la elaboración de instrumentos adecuados para proteger el folclor y la cultura tradicional;

4. Aliente la participación y, donde haga falta, el establecimiento de organizaciones no gubernamentales con experiencia especializada en ámbitos particulares del folclor y el conocimiento tradicional, para que asesoren a la UNESCO en la protección del folclor y los conocimientos tradicionales;

5. Aliente a los grupos internacionales (académicos, profesionales de la cultura, organizaciones comerciales y entidades jurídicas) a elaborar y adoptar códigos de ética que garanticen un trato correcto y respetuoso al folclor y la cultura tradicional;

6. Acelere el movimiento por el retorno de los restos humanos y la repatriación del patrimonio cultural para ayudar a revitalizar el concepto propio de las culturas tradicionales, de acuerdo a sus propios valores fundamentales;

7. Organice y apoye la formación de un foro internacional que represente las preocupaciones de las comunidades tradicionales por salvaguardar su propia cultura, así como simposios regionales e internacionales que reúnan a los miembros de los grupos tradicionales, representantes de organizaciones no gubernamentales, gestores políticos, y otros para abordar los temas que enfrentan los grupos tradicionales, tales como el papel de la mujer en la salvaguarda de la cultura tradicional. Los simposios deben realizarse en diferentes lugares, especialmente fuera del Primer Mundo; en Yakutia, por ejemplo.

8. Facilite la aplicación de la tecnología nueva en centros de documentación locales, nacionales y regionales, mediante redes de colaboración y experiencia, que incluyan a los portadores de la tradición local;

9. Promueva el folclor y la cultura tradicional a escala mundial mediante medidas tales como la organización de festivales regionales y declarando un Día Mundial de Protección del Folclor y la Cultura Tradicional;

10. Mantenga la actual colaboración entre UNESCO y OMPI en asuntos de interés común;

11. Aproveche los procedimientos existentes de la UNESCO para poner de presente a otros organismos de la ONU, tales como la FAO, OMS, UNICEF, UNIFEM y otros, así como a la OMC, del impacto potencialmente adverso a la cultura de acciones en derechos humanos, medio ambiente, alimentos, agricultura, sustento e industria, salud y comercio.